El Partido del Trabajo es un proyecto integral. Sus ejes organizativos de acción son el territorio, la promoción de la autogestión social e igualmente es un proyecto electoral y de opinión pública.

El Partido del Trabajo considera a la Línea de Masas como la línea fundamental para todo trabajo que se realice, tanto en su interior como entre las masas, que permita ir construyendo el poder popular alternativo. La línea de masas, consiste en apoyarse en la movilización de los grupos sociales más humildes, para conseguir la transformación del país. En este sentido, el PT no aspira al poder por el poder mismo, sino como punto de apoyo para impulsar la movilización del pueblo y la transformación de la realidad política de México.

El Partido del Trabajo está formado por organizaciones políticas, partidos locales y ciudadanos -trabajadores del campo y la ciudad, profesionistas, amas de casa, jóvenes, estudiantes, pequeños y medianos empresarios-, que luchan por la rectitud humana, la salud de la Nación y el bienestar de comunidades, pueblos y ciudades. Ciudadanos que desean participar activamente en la construcción de su propio destino, creando un país con igualdad de oportunidades para todos, un país con mejores niveles de calidad de vida, en donde impere la democracia en todos sus sentidos, la justicia social, la igualdad y libertad.

Por qué Partido del Trabajo. El trabajo es la única fuente generadora de riqueza material y humana y la única actividad lícita que permite vivir en armonía. Por ello el PT esta a favor del trabajo cooperativo y constructivo; y en contra de todas las formas de explotación porque empobrecen el género humano, reivindica la cultura del esfuerzo honesto y creativo en todos los ámbitos de la vida social. Cuando el fruto del trabajo beneficie a quienes lo realizan, la sociedad encontrará el cimiento de su libertad, prosperidad y realización. 

El Partido del Trabajo en su ideología establece construir una nueva filosofía basada en la ética, la honestidad, la verdad, la cooperatividad, la justicia, la libertad y la democracia. En pocas palabras busca "Servir al Pueblo".

 

El Partido del Trabajo se construye participando y desarrollando: 

a) Los procesos sociales de masas. 
b) La lucha política y electoral. 
c) La lucha ideológica y la unidad política fraterna y propositiva.
d) La formación teórica, ideológica y práctica de los cuadros dirigentes y de masas.

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Historia del Partido del Trabajo

A partir de la coordinación de varias organizaciones sociales como: Comités de Defensa Popular de Chihuahua y Durango; Frente Popular de Lucha de Zacatecas; Frente Popular "Tierra y Libertad" de Monterrey, así como personas procedentes de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA); la Coordinadora Nacional "Plan de Ayala" y del movimiento magisterial independiente.


Así el 8 de diciembre de 1990, en el Auditorio del "Plan Sexenal" de la ciudad de México, se funda el Partido del Trabajo, y de inmediato participa en las elecciones de 1991, en donde obtuvo 270 mil votos, cantidad que no representaba el 1.5 por ciento que fija la ley para conservar el registro.

Ante ello, de inmediato se inició una campaña para realizar una serie de asambleas en por lo menos 20 Estados, con el objetivo de recuperar el registro, y esto se logro el 13 de enero de 1992, cuando por resolución del Instituto Federal Electoral otorgó el registro definitivo. Ello permitió que el Partido del Trabajo participara en las elecciones presidenciales realizadas en agosto de 1994, postulando como candidata a Cecilia Soto, donde obtuvo una votación de casi un millón de sufragios emitidos en todo el país. 

Los resultados de las elecciones de 1994 fueron trascendentes en la historia del Partido del Trabajo, ya que lo convierte en la cuarta fuerza política y logra espacios en algunos Congresos estatales y en la Cámara de Diputados.

Espacios, que se han incrementado con el tiempo de manera considerable, pues mientras que en 1994 se logro un espacio en la Cámara de Diputados, en la actualidad la fracción Parlamentaria del PT la conforman 12 legisladores, asimismo cuenta con Fracción Parlamentaria en el Senado de la República, Diputados en la mayor parte de los Congresos Estatales, y gobierna en varios municipios, también esta presente en casi todos los Ayuntamientos de México.

En alianza con otros partidos ha logrado ganar la gubernatura en varias entidades, como: Tlaxcala, Baja California Sur, Nayarit, Chiapas y Yucatán, entre otras.

En la actualidad el PT, congruente con sus principios e ideología se integró al Frente Amplio Progresista, conformado por partidos que representan la izquierda en este país, como el Partido de la Revolución Democrática, el Partido del Trabajo y Convergencia Democrática. Este movimiento democrático, es sin duda uno de los más importantes que se han registrado en el país en los últimos 20 años.

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Reseña Histórica del Partido del Trabajo

ANTECEDENTES[1]

 

En México se ha dado a lo largo de la Historia, como en el resto del mundo una tendencia revolucionaria, de transformación y progresista que ha involucrado o, mejor dicho, que ha tenido sustento en amplios sectores de la población. En los tiempos modernos las luchas ferrocarrileras de 1958-1959; el movimiento revolucionario armado en Chihuahua durante la primera mitad de los años 60’s, que culminaría en Tezopaco, Son. en 1968; el propio movimiento estudiantil nacional de ese año; el jueves de Corpus de 1971; las acciones armadas al año siguiente en la ciudad de Chihuahua, Chih., en contra de los bancos Comermex del grupo Vallina, que tendría su corolario en la fundación del Comité de Defensa Popular en Chihuahua; entre otros, son todos ellos puntos de referencia obligados de esta gran tendencia histórica del pueblo de México.

 

En el país este profundo movimiento de orientación revolucionaria ha tenido también expresiones diversas en las diferentes regiones y, por supuesto, distintos grados de desarrollo; sin embargo, ya sea que fuera promovido en cada lugar en que se ha dado por núcleos de revolucionarios o que hayan sido amplios movimientos populares que generaron en su seno su propio cuerpo de dirigentes a partir de sus elementos más destacados, ha sido común denominador en todos ellos su carácter regional, de constituirse en fuerzas políticas de influencia local que han actuado como destacamentos del movimiento general en sus propias áreas y como la vanguardia de aquél a partir de la luchas reivindicativas del pueblo, ampliando y profundizando la organización popular e imprimiéndole la orientación revolucionaria a cada lucha y a cada movimiento particular.

 

Es a partir de la segunda mitad de la década de los 70’s que se produce en el país un gran esfuerzo por vertebrar todas esas expresiones ya de carácter político y de orientación revolucionaria en una sola de alcances nacionales;  así, y aunque en la primera parte de los años 60’s se había tenido la experiencia del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), no es sino hasta en esta etapa que el movimiento revolucionario busca conformarse en una alternativa política nacional; tienen lugar en este período experiencias tales como el Frente Nacional de Acción Popular (FNAP) en 1976, la Organización de Izquierda Revolucionaria (OIR), el Comité 10 Años de Lucha (que habría de organizar la primera manifestación nacional en conmemoración del 2 de Octubre), la Coordinadora Revolucionaria Nacional (CRN), Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA), la Coordinadora Nacional del Movimiento Urbano Popular (CONAMUP), entre otros muchos intentos que se dieron por construir una expresión política propia para el país de esta gran vertiente del movimiento popular, progresista, de transformación revolucionaria de México. Ello además deslindándose de los llamados partidos tradicionales y promoviendo como táctica casi generalmente asumida el abstencionismo electoral activo como acción política común.

 

Las condiciones de crisis económica de los años 80’s; el surgimiento, con el Partido Acción Nacional, de la ultraderecha como fuerza política; la experiencia entonces reciente de la Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istmo (COCEI) en el Ayuntamiento Popular de Juchitán, Oax.; el aislamiento político de las posiciones, nos obliga a buscar alternativas distintas iniciándose con ello la participación electoral en diversos momentos por los destacamentos en

sus respectivas regiones y que en algunas partes tiene como resultado político concreto el reconocimiento formal por el Estado de nuestra tendencia, que se habrá de traducir en el registro de algunas de las organizaciones políticas como Partidos Locales.

 

Es así que para el 1 de mayo de 1986 ha madurado ya la idea de iniciar la construcción del partido de descatamentos del movimiento revolucionario bajo la idea central de un amplio frente revolucionario, en el que las organizaciones populares y democráticas lo constituyeran en condiciones de equidad y de respeto, y para dar solución al problema del regionalismo que se enfrentaban por todos los elementos de nuestra tendencia política revolucionaria. Cuatro años más habrían de transcurrir para llegar a la constitución de nuestro Partido del Trabajo.

 

Como hemos visto, el movimiento real de los trabajadores genera sus organizaciones y sus propias expresiones políticas y así esta organización nacional del pueblo, de los revolucionarios, es también la expresión política de ese gran movimiento revolucionario y de transformación del pueblo mexicano, con todas las particulares características de cada expresión regional que lo constituye. Hoy podemos decir legítima y válidamente que el Partido del Trabajo es la organización popular y política más acabada y también que es el resultado, el producto de un largo proceso político nacional, que es la consolidación de esta tendencia política de orientación democrática, popular y revolucionaria que durante muchos años se fraguó exactamente en la práctica política y en el seno del propio pueblo de México, al calor de la lucha de las masas por sus reivindicaciones, pero también por la transformación del país y la instauración del Socialismo en México.

 

Las organizaciones que constituyen hoy el Partido del Trabajo tiene en éste su expresión nacional, de tal suerte que ahora los compañeros de cada localidad o región están presentes al mismo tiempo en todas las demás regiones del país en las que el Partido se encuentra; ello en principio significa que hemos superado -o estamos en vías de hacerlo- el regionalismo que nos caracterizaba y que nos limitaba, sobre todo que limitaba la acción política  de cada fuerza.

 

FUNDACIÓN DEL PARTIDO DEL TRABAJO (1990).[2]

 

El Congreso Constitutivo tuvo sus sesiones plenarias en el Cine ópera, y en el Deportivo “Plan Sexenal” sus mesas de trabajo, asistiendo representaciones de 20 estados de la República que acreditaron el siguiente número de delegados:

 

Estado de Durango                               750               Estado de Querétaro                            50

Estado de Chihuahua                            520               Estado de Sinaloa                                50       

Estado de Nuevo León                           320               Estado de Guerrero                             40

Distrito Federal                                     200                Estado de Coahuila                             40       

Estado de Zacatecas                              210                Estado de Nayarit                               40

Estado de Guanajuato                            180                Estado de Puebla                                20

Estado de Veracruz                                160                Estado de San Luis Potosí                   10

Estado de México                                   150                Estado de Jalisco                                  5

Estado de Tamaulipas                            110                Estado de Chiapas                                4

Estado de Baja California Norte              100                Estado de Michoacán                            4

 

Durante el Congreso terminamos de definir nuestros Principios, Programa de Acción y Estatutos, que permitirán nuestra participación como partido federado y frentista, que aglutina a distintas tendencias en una sola posición política e ideológica de lucha revolucionaria para la

transformación de México; luchando porque sean los trabajadores de la ciudad y del campo dueños de los medios de producción, y por establecer un sistema democrático de organización de la producción, mediante la autogestión y disciplina definidas de manera colectiva por los trabajadores.

 

Constituido por 22 organizaciones y una larga experiencia de lucha social, con el Partido del Trabajo emprendemos un cambio no falto de obstáculos y que ciertamente por sí mismo no es conductor hacia el socialismo democrático y autogestionario, pero que indudablemente abre las puertas a una creciente participación política de la sociedad y de sus trabajadores para dar fin a las relaciones sociales capitalistas, la explotación y la opresión del hombre por el hombre y la enajenación consumista, para construir así una sociedad basada en la acción libre de individuos solidarios que promuevan el desarrollo integral del ser humano. Por ello luchamos contra un Estado que actúa como si la nación mexicana fuera un atributo suyo, que confunde la propiedad nacional con la propiedad estatal y la soberanía nacional con una supuesta soberanía del Estado; luchamos porque las organizaciones sociales sean dueñas del manejo de las empresas y ocupen los espacios dejados por la desestatización y para que la soberanía nacional dependa del poder del pueblo mexicano más que de la fortaleza de su Estado; porque los sujetos principales de la Historia mexicana sean los actores sociales y no los detentadores del poder del Estado; y porque los representantes y funcionarios públicos sean revocables y remunerados conforme a las mismas condiciones que el pueblo trabajador.

 

Así pues, la conformación del Partido del Trabajo aparece como el espacio indicado, desde la izquierda socialista, para sintetizar nuestras experiencias y definir nuevas tácticas de lucha política que nos permita abordar la realidad en un sentido auto-organizativo y liberador para el mundo del trabajo. Por esto la profundización de la democracia y la recuperación de los niveles de vida aparecen como nuestros objetivos inmediatos para poder sentar las bases materiales de la necesaria transformación de México. Luchamos, por lo tanto, por una sociedad socialista plural, democrática y humana; radicalmente diferente a la que existe en algunos países que han distorsionado la construcción socialista donde priva una organización del trabajo opresiva y burocrática y los productores están al margen de la toma de decisiones, y donde la estratificación social perdura en lugar de extinguirse y el Estado en lugar de incorporar a las masas a la gestión de sus asuntos, se ha convertido en una máquina cada vez más opresiva, centralista y totalizadora.

 

Por estas razones es que manteniendo nuestra perspectiva de línea de masas debemos discutir y actuar en consecuencia sobre las características de la crisis económica, política, social y cultural que ha avasallado a la sociedad mexicana (desempleo, caída del salario real, pérdida de conquistas sociales y convenios colectivos, recrudecimiento de la represión a organizaciones y partidos democráticos, etc.) así como sobre las nuevas determinantes que están configurando el futuro inmediato dentro de las que destacan la revolución tecnológica en curso y las múltiples aristas que ella significa: recalificación del trabajo, la defensa de la integridad física y mental del trabajador, así como la defensa de las organizaciones independientes de trabajadores y del bienestar social. Fenómenos que por su carácter internacional y (que al) socializarse posibilitan el control de las empresas y la producción por parte de los trabajadores, posibilidades que no serán efectivas sin la victoria en el terreno de la confrontación social, en la lucha de clases.

 

Así también tenemos que participar en la discusión sobre la productividad, en donde los empresarios y gobierno pretenden hacernos creer que entre ésta y los salarios reales existe una relación automática y natural condicionando por ello el aumento de los salarios. Lo cierto es que el incremento en la productividad funciona como elemento recuperador de las ganancias capitalistas, debido a que, si bien es cierto que se genera una mayor riqueza social, ésta sigue apropiándose privadamente; por esto, la definición de mejoras salariales resultado de un incremento de la productividad del trabajo solo será consolidada, de nueva cuenta, mediante la participación firme y abierta de todos los trabajadores.

 

Nuestro partido aplica el principio de servir al pueblo; permanece estrechamente vinculado a las masas populares, integrado a sus luchas, compuesto fundamentalmente por los mejores representantes obreros, campesinos, colonos, intelectuales; recoge las tradiciones de lucha de nuestro pueblo, tanto las actuales como las que se han librado en el pasado contra los capitalistas, los terratenientes e imperialistas extranjeros, hace suyas las tradiciones y enseñanzas de Francisco Villa, Ricardo Flores Magón, Emiliano Zapata, Rubén Jaramillo y todos los luchadores sociales contemporáneos, de las acciones obreras y campesina de los años posteriores a la Revolución Mexicana hasta nuestros días. Nuestro partido está enraizado en la Historia nacional, con un funcionamiento que prefigura los rasgos socialistas y democráticos de la sociedad del mañana: libertad de expresión, de crítica, de disidencia, donde las decisiones mayoritarias son acatadas sin menoscabo del respeto a las minorías, y donde es un hecho, conciente y no formal, la férrea unidad de acción.  Nuestro partido surge de la lucha del pueblo; le sirve y no se sirve de él; aprende de sus experiencias para poder devolverlas, más adelante, como enseñanzas revolucionarias; y respeta e impulsa la autonomía y la democracia en las organizaciones populares.

 

EL PARTIDO DEL TRABAJO EN GUANAJUATO.

 

Previo a la realización del Congreso Constitutivo del Partido del Trabajo los días 8 y 9 de diciembre de 1990, se constituyó como destacamento del partido el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), el cual tuvo a su cargo la operación y funcionamiento del partido durante el proceso electoral del año 1991; será a principios del año 1992 cuando esta organización decide separarse del Partido del Trabajo.

 

Posteriormente, a partir de la segunda mitad de 1993, se realiza una alianza de carácter político-electoral con la Unión Campesina Obrera Popular Independiente (UCOPI), cuyo asiento se ubica en la ciudad de Irapuato, Gto. y que tuvo vigencia hasta el mes de agosto de 1994. En las elecciones federales de ese año el partido logra obtener más de 26,000 votos.

 

A partir de ese momento la dirección nacional del partido asume la tarea de la construcción orgánica y el 2 de octubre de ese año se realiza la Primera Asamblea Estatal Ordinaria cuyo objetivo es la reestructuración del PT en Guanajuato. En esta Asamblea Estatal participan como destacamentos la Unión General de Obreros y Campesino de México (UGOCM), la Coordinadora Nacional Plan de Ayala Guanajuato (CNPA), organizaciones populares y grupos sociales de las ciudades de León, Irapuato, Pénjamo, Cuerámaro, Pueblo Nuevo, San Luis de la Paz, Salvatierra, Valle de Santiago, Dolores Hidalgo y Celaya, entre los más destacados.

 

Con esta nueva conformación el PT participa en las elecciones de Ayuntamientos de diciembre de 1994 en 14 municipios. Para el año siguiente, 1995, el PT contiende con candidato propio en las elecciones extraordinarias para la gubernatura del estado alcanzando 14,830 votos, ubicándose con ello como la cuarta fuerza electoral en la entidad.

 

Son las elecciones de 1997 en las que el Partido del Trabajo se consolida como una opción electoral, siendo éstas las primeras en las que coinciden el proceso local de elecciones de Ayuntamientos y de Diputados al Congreso del Estado y las federales de Diputados y Senadores al Congreso de la Unión, y en las que el PT participando con candidatos propios en todos los casos logra obtener 32,850 votos y un diputado por la vía plurinominal en el Congreso del Estado.

 

De 1997 al año 2000 la estructura orgánica del Partido del Trabajo se consolidó y se amplió de manera importante lo que permitió que se participara en 20 distritos locales y en 32 elecciones de Ayuntamiento realizando alianzas en las principales ciudades del estado con otras fuerzas políticas; producto de los resultados electorales de este año el Partido del Trabajo ha logrado ser una fuerza política influyente en los destinos del estado al contar con 8 regidores en diversos Ayuntamientos y en Huanímaro llegó a ser la segunda fuerza y por ello impulsar a un miembro del partido a la Contraloría Municipal.

 

Durante el año 2001 la dirección política del Partido del Trabajo promovió junto con otras fuerzas políticas y el Ejecutivo del Estado la Junta de Coordinación Política en la que se consensó la Reforma Política en Guanajuato teniendo como resultado la Reforma Constitucional en la que se establece las figuras del Referéndum, Iniciativa Popular y Plebiscito; además se recupera en el Código Electoral Local la figura de la Candidatura Común y se establecen los mecanismos de fiscalización de los recursos públicos de los partidos políticos.

 

El año de 2003, se celebraron elecciones para ayuntamientos, diputados locales y diputados federales. En el partido del Trabajo en Guanajuato, la preparación para el proceso político electoral de ese año, comenzó desde que concluye la jornada electoral del año 2000, ya que cerramos con una estructura orgánica que apoyó para superar los resultados obtenidos en la anterior elección, y en efecto, de haber participado en 20 distritos locales y 32 elecciones de ayuntamientos, en 2003 conservamos nuestra participación en 32 municipios, contendimos en los 22 distritos electorales locales y en los 15 distritos electorales federales. Participando con candidaturas comunes en seis municipios: Celaya, Salamanca, San Miguel de Allende, Comonfort, Jerécuaro, con el PRD y otros partidos y en Romita con el PAS, en alianza con el Movimiento Cívico Romitense. Así como en los Distritos Locales XV y XVI de Celaya y IX de San Miguel de Allende con el PRD y otras fuerzas políticas.

 

En esta elección, el Partido del Trabajo se enfrentó al foxato, mismo que generó condiciones adversas en el ambiente político electoral del Estado, y enfrentamos a los candidatos del partido político en el poder con todo el respaldo económico y político de parte de los ayuntamientos, del Gobierno del Estado y del Presidente de la República; la Presidencia de la República realizó ese año un gasto en difusión de sus programas y acciones de gobierno -en pleno proceso electoral- por un monto de 11 mil millones de pesos, lo que incluso originó controversia con el Consejo General del Instituto Federal Electoral. Pese a todo esto, el partido no solo ha logrado mantener el voto duro que obtuvo en el 2000 que suma 25,850 votos y representaba el 1.48%, sino que casi lo ha duplicado, incrementando a 42,109 votos, representando el 2.9% de un total de 1,442,455 votos totales en el Estado para las diputaciones locales, proyectándose así cada vez más como una fuerza política que influye en los destinos del Estado.

 

Con respecto a nuestra participación en la elección de diputados federales, se obtuvieron 44,120 votos, lo que nos representó un 3.14% de la votación total para este rubro en el Estado de Guanajuato.

 

Cabe mencionar que en los inicios de la campaña electoral para los comicios ese año 2003, nuestros alcances eran minimizados por parte de las otras fuerzas políticas del Estado, sin embargo, los esfuerzos de todos los que pertenecemos a este instituto político en el Estado, hicieron posible un posicionamiento más claro del PT en la entidad, al grado de que en los días previos a la elección, se emprendió una campaña de desprestigio  en contra de nuestro partido, principalmente en algunos medios de comunicación escritos, dedicando varias planas en diferentes municipios de Guanajuato, tomando como foco de atención al Partido del Trabajo.

 

Hemos logrado posicionar al partido en nuestro Estado de tal manera que tenemos la cobertura casi total del territorio, logrando la simpatía y apoyo de varios sectores de la población, al grado de duplicar nuestro porcentaje de votos a favor del PT con respecto a la elección del 2000, y de un incremento del 20% aproximadamente, respecto de los resultados de 1997 y como consecuencia de ese posicionamiento, en esta elección se obtuvieron un Presidente, un Diputado y 13 Regidores de nuestro Estado, a saber:

 

CARGOS OBTENIDOS

 

Congreso del Estado                    1 Diputado Local

San Diego de la Unión                  Presidente Municipal

                                                    Sindico,

                                                    3 regidores

San Luis de la Paz                         1 regidor

Dolores Hidalgo                            2 regidores,

                                                     1 contralor

Moroleón                                       1 regidor

Cortazar                                        1 regidor

Villagrán                                        1 regidor

Abasolo                                         1 regidor

Doctor Mora                                  1 regidor

Huanímaro                                    1 regidor

                

Participamos en la elección del 2006 mediante coalición, y se obtuvieron 56,000 votos en el Estado de Guanajuato, lo que representó un incremento en el número de votos respecto a la elección que le antecede, pese a ese número de votos logrados, hubo un decremento en el numero de posicionamientos en ayuntamientos debido a los convenios de coalición, con la cual obtuvimos 1 regidor en cada uno de los siguientes municipios: Dolores Hidalgo, Huanímaro, San Miguel de Allende, San Diego de la Unión y Villagran. Obtuvimos también una diputada Local y uno diputado Federal.

 

CARGOS OBTENIDOS

 

Congreso del la Unión                  1 Diputado Federal

Congreso Local                            1 Diputada Local

Dolores                                        1 Regidor

Huanímaro                                   1 Regidor

San Miguel de Allende                  1 Regidor

San Diego de la Unión                  1 Regidor

Villagrán                                      1 Regidor

 

Actualmente el partido mantiene una importante presencia orgánica en más de 30 municipios del estado, participando sectores de productores agrícolas, comuneros, gremios, habitantes de colonias populares, indígenas de la nación chichimeca, grupos magisteriales, pequeños empresarios, profesionistas, entre otros.

 

El partido se organiza localmente en Congreso Estatal como máximo órgano de gobierno, Consejo Político Estatal como máxima autoridad entre congreso y congreso, una Comisión Ejecutiva Estatal, de carácter paritaria compuesta actualmente por 20 integrantes, que se organiza para su funcionamiento en diversas comisiones permanentes tales como: Comisión Coordinadora, de Asuntos Electorales,  de Organización, de Finanzas, de Comunicación Social, entre otras. Así mismo en cada municipio en el que se encuentra el partido se instituye una Comisión Ejecutiva Municipal, reproduciéndose los órganos de gobierno desde el nivel nacional hasta el municipal. También forman parte de la estructura partidaria, tanto nacional como estatal, la Comisión de Garantías y Controversias y la Comisión de Contraloría.

 

ALGUNOS ASPECTOS PROGRAMÁTICOS.[3]

 

Luchamos por que sean las masas populares, a través de sus movimientos, su acción colectiva y sus prácticas de democracia directa y participativa, quienes logren destruir las relaciones sociales capitalistas, la explotación, la opresión del hombre y la anajeción consumista para construir una sociedad en comunidades, es decir, en diferentes formas de asociación libre de individuos solidarios que promuevan el desarrollo social del ser humano.

 

Luchamos, por lo tanto, por una sociedad autogestionaria, ética, libre, justa, próspera, productiva, eficiente, plural, democrática, ecológica, humanista y socialista. La sociedad a la que aspiramos es radicalmente diferente a la que existe en algunos países que han distorsionado la construcción socialista, donde priva una organización del trabajo opresiva y burocrática y los productores directos están al margen de la toma de decisiones, donde la estratificación social perdura en lugar de extinguirse y el Estado en lugar de incorporar a las masas a la gestión de sus asuntos, se ha convertido en una máquina cada vez más opresiva, centralista y totalizadora.

 

El objetivo primordial de nuestra participación política no es la conquista del poder del Estado. Este es solo un medio que nos permite, una vez conquistado el poder del Estado, transformarlo, y colocarlo al servicio de la sociedad civil. Nuestro fin último es la transformación integral de la sociedad.

 

Los miembros de las organizaciones sociales y del partido no deberán ser dogmáticos, sino tener la capacidad, la actitud y el sentido crítico para detectar los cambios prevalecientes, para ser suficientemente flexibles y diestros en generar nuevas alternativas y buscar nuevos caminos. Un revolucionario debe de ser crítico y creativo. Debe tener una gran capacidad para adecuarse a la nuevas situaciones.

 

El sector privado que actúa como inversión productiva es factor importante de desarrollo económico, en tanto participe en el proceso de globalización y desarrollo del país con un carácter nacionalista y reinvierta sus ganancias al mismo tipo de producción productiva y no a la especulativa. Estamos a favor del equilibrio en las finanzas publicas y que el gobierno concerte con los empresarios, obreros y campesinos los objetivos y metas macroeconómicas fortaleciendo el poder adquisitivo del salario y de la población.

 

Proponemos llevar a cabo una Reforma Fiscal e integral, que sea sencilla, clara y precisa. El principio básico debe ser que pague más impuestos, quién más gane. Ello debe implicar una nueva distribución de los impuestos directos, gravar los flujos de capitales internacionales, principalmente los especulativos y los fondos de inversión, así como los capitales ociosos. En los países capitalistas neoliberales existe la tendencia aumentar los impuestos indirectos sobre los directos. Esto en apariencia hace mas justo el pago de impuestos porque quien más consume más paga, sin embargo los más poderosos solo consumen una parte menor de lo que ganan, acumulando el resto, lo cual también debe ser gravado.

 

En los impuestos indirectos al consumo, como el IVA, se debe diferenciar claramente el consumo suntuario, el cual debe tener mayor gravamen, bajar el IVA para los bienes de consumo necesario y poner en tasa “cero” una mayor cantidad de bienes básicos.

 

En lo referente al gasto, con el objeto de contar con un federalismo equitativo, que dé mayores recurso y también mayor competencia fiscal a los Estados y Municipios, para los cuales en la actualidad mantienen una proporción injusta, de 80% a la federación, 16% a los Estados y 4% a los Municipios. Proponemos que gradualmente estos porcentajes varíen hasta alcanzar el nivel de 50% para la Federación, 30% para los Estados y 20% para los Municipios.

 

La educación y la cultura representan el eje fundamental de la equidad social y del desarrollo y progreso del país. El estado garantizará e impartirá una educación integral: ética, laica, pública, crítica, gratuita y científica, así como la formación científica y tecnológica que nos permita un desarrollo moderno y participativo. La comunicación masiva se abrirá a las organizaciones sociales y su programación será verdaderamente educativa no deformante. El partido promoverá la apertura de la comunicación masiva para que cumpla objetivos educativos y no sea alienante.

 

Vamos por una nueva cultura empresarial, una nueva cultura laboral, por un nuevo sindicalismo.

 

Queremos una nueva cultura empresarial, más competitiva, que aumente la calidad total, la productividad y por lo tanto, los salarios y prestaciones sobre la base de la incorporación de tecnología de punta y no sobre la explotación salvaje de los trabajadores.

 

Planteamos una nueva cultura laboral que signifique capacitación, adiestramiento y aumento permanente de la productividad de los trabajadores para contribuir a crear una nueva industria nacional más competitiva.

 

Buscamos un nuevo sindicalismo propositivo, que busque el aumento de la eficiencia y la productividad de los trabajadores a cambio del aumento creciente de su bienestar económico y social. Rechazamos el sindicalismo improductivo, que protege la ineficiencia, el desgano, el ausentismo y la irresponsabilidad de los trabajadores.

 

En el proceso comicial del 2006, cuando el PRD participó en alianza con el PT en las  elecciones locales de gobernador, ayuntamientos y diputados locales, curiosamente el partido tocó fondo en cuanto a la cantidad de gobiernos municipales ganados, de las alcaldías más pequeñas de la entidad. Pero la alianza se ubicó en el segundo lugar en Acámbaro, Allende, Coroneo, Tarimoro y Valle de Santiago. Y en estos dos últimos estuvo muy cerca de la victoria. La alianza logró 222 mil 526 votos, un 11.9 % de los votos válidos.

 

El candidato a gobernador de la coalición PRD-Pt, el empresario Ricardo Ernesto García Oseguera. Recolectó incluso menos votos: 204 mil 143, un 10.8 % del total válido. La votación de los candidatos a diputados locales de la alianza, 230 mil 132 votos (12.3%) permitió que se asignaran tres curules al PRD y otras al PT.

COMISIÓN EJECUTIVA ESTATAL

PARTIDO DEL TRABAJO

LEÓN, GUANAJUATO

SEPTIEMBRE DE 2008

 

[1] Tomado de “Acerca de la Organización (Estructura) del Partido del Trabajo”. Rodolfo Solis Parga.  Documentos de Discusión, León, Gto. Octubre de 1994.

[2] Tomado de Manuales de Divulgación del Congreso Constitutivo del Partido del Trabajo. México. 1991.

[3] Tomado del Programa de Acción. Documentos Básicos. IV Congreso Nacional Ordinario. Partido del Trabajo. México. 1999.